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12
Nov

Apostar por la Formación Profesional para el Empleo

En España sólo el 22% de la población adulta tiene estudios secundarios superiores, frente al 44% de media en los países que integran la OCDE. La falta de formación está estrechamente ligada al paro. El 50% de quienes hoy buscan trabajo proviene de sectores como la construcción, es decir no se formaron en su día, esto demuestra que sin formación no hay crecimiento duradero.

 

 

Superar la educación secundaria reduce un 17% la posibilidad de acabar en el paro. De hecho, en España más del 50% de los desempleados jóvenes sólo ha cumplido el ciclo de educación primaria, por ello de la crisis económica y del empleo se sale invirtiendo formación y en ideas.

 

Para conseguir que los jóvenes salgan mejor formados de las aulas los empresarios apuestan por una redistribución rápida y eficiente de los recursos. Por ello se propone invertir con criterio, es decir el cómo se gasta el dinero es más importante que el total de recursos. Para exprimir al máximo cada euro desembolsado se recomienda medidas como incentivar económicamente a los profesores por objetivos o concentrar los recursos en educación primaria, para que los jóvenes crezcan con una base sólida, sin lagunas.

 

Es importante un mayor uso de las tecnologías de la información, siguiendo el modelo de los países nórdicos, y mejorar la competencia entre las escuelas para que se ganen a pulso los recursos que les brindan las administraciones. Se trata de instaurar la meritocracia en las aulas.

 

Habría que apuntalar el puente entre el ámbito académico y el laboral, en España la empresa no ha exigido un nivel alto de formación a sus plantillas como en otros países. Existe una máxima que dice que por cada euro invertido en formación, la sociedad le devuelve casi cuatro. Saben que el conocimiento multiplica la riqueza y que una población formada es más productiva.

 

 

Datos de Formación en Europa

 

Casi la mitad de los países europeos han alcanzado el objetivo de Europa 2020 donde se indicaba que un 40% de las personas de 30-34 años de edad deben disponer de un título de enseñanza superior o equivalente.

 

El aumento del nivel educativo de la fuerza laboral es un importante objetivo de la UE, una mano de obra altamente calificada es fundamental para la competitividad global de Europa y un motor del crecimiento económico y la prosperidad. Se ve como la clave para aumentar el potencial de Europa es la investigación y la innovación. También es necesario para que los nuevos empleos creados en el futuro puedan ser altamente cualificados.

 

Se comprueba que en los últimos años, en todos los Estados miembros de Europa, la proporción de jóvenes de 25-34 años con educación terciaria es notablemente superior a la de los adultos de 55-64 años de edad.

 

En general en Europa, el número de personas con cualificaciones de nivel terciario continuarán aumentando y representarán un 37% de la fuerza laboral en 2020. Sin embargo, debido a la crisis económica muchos empleos se ocupan con trabajadores altamente cualificados produciendo una sobrecualificación.

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